Es una ventana por la cual descubrimos la posibilidad de nuevos mundos narrativos. Son escrituras que experimentan con emociones figuradas desde el relato.

Taller de expresión escrita. Facilitadora: Margarita Díaz de León Ibarra

4 oct 2016

Perdiendo el tiempo



Luisa Carolina López Balderas
Desde ayer a que no estoy en paz. No puedo funcionar ni trabajar, no sin todos los requerimientos para hacerlo. No terminé nada de lo que tenía planeado el día anterior y eso me frustra. Siento el enojo que me arde en el pecho… ¿¡Cuánto tiempo ya he perdido!?, ¿¡doce horas!?, ¿cuánto tiempo más voy a perder?
Ya hice todo lo que creí que podía hacer, menos el trabajo pendiente, porque no puedo realizarlo si no tengo lo que me hace falta.
Vuelvo a revisar el escritorio: algún lugar debió faltar. Pero ya revisé detrás de la computadora, entre los papeles, en cada cajón que lleno de porquería. Ese tercer cajón es un agujero negro, pero lo único que no se ha comido es lo que falta, o un repuesto. De los tres es el peor, donde pongo lo que no quiero tirar, por eso está hasta abajo, así nadie lo quiere abrir. Pero debería estar dispuesto a mostrarlo, porque debería estar limpio. ¿Por qué sigo pensando en el cajón? Sigo perdiendo el tiempo.
¿Dónde más falta buscar?, ¿bajo el escritorio? Debieron aspirar ahí anoche. Pero algo tan grande debieron notarlo, atascaría la aspiradora. Pero ya pregunté al del aseo si lo vio y me dijo que no. Dudo que pudiera entender mi descripción, aunque le dije bien… aunque es grande ya, debe llevar suficiente tiempo para ver alguno. Yo no llevo tanto tiempo, ni un año y ya estoy extraviando las cosas.
Estoy convencido de que está en mi cubículo, debería estar en mi cubículo. Sabría dónde está si fuera ordenado. Pero un lugar muy ordenado no dejaría fluir la creatividad –o eso dicen, no quiero parecer obsesionado con la limpieza. Pero así las formas estarían terminadas y engrapadas.
Podría pedir un repuesto, pero todos sabrán que pierdo las cosas por ser desordenado. Debo limpiar el cajón, ordenar los otros.
No creo que alguien lo haya tomado, porque no conozco a nadie de aquí con ideas de ladrón… ya sé que es una oficina de gobierno, pero solo paso las licencias de conducir, ¿qué vamos a robar de ahí? La grapadora, eso me robaron.

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