Es una ventana por la cual descubrimos la posibilidad de nuevos mundos narrativos. Son escrituras que experimentan con emociones figuradas desde el relato.

Taller de expresión escrita. Facilitadora: Margarita Díaz de León Ibarra

4 sept 2014

La sensación rota

Por: Mauricio Alexis Pérez Jaramillo

Me encontraba acostada, con los ojos cerrados, las manos sobre mi vientre. Diego, en otros tiempos, gustaba de verme así en aquellas ocasiones cuando se levantaba temprano, para pintar, mientras tomaba una taza de café, la primera de muchas a lo largo del día. Sin embargo ahora es una imagen totalmente diferente.

Mi rostro estaba apagado, a pesar de la gran cantidad de velas postradas a mí alrededor, mi cuerpo de no más de los 45 años se encontraba frio, sin vida, que desperdicio, me habría dicho a mi misma si estuviera de pie frente a esta caja.

Esta caja, hecha de cedro fino, con flores talladas en las esquinas, justo como le dije que la quería, cuando en una ocasión empecé a hablar de la muerte mientras veíamos la caída del atardecer.

Ahora nosotros, nos encontramos ahí, nosotros. Diego en la cima de su carrera y con un largo camino por recorrer, y yo que después de haber también tocado la cima ahora estoy aquí con mis ojos cerrados antes de lo previsto.
La casa donde antes habíamos compartido momentos de felicidad ahora es el lugar para una triste despedida, rodeados de nuestros amigos, cada uno de ellos paso a verme dentro del ataúd en el que me encontraba, algunos de ellos llorando, otros conversando de tiempos pasados, otros sentados haciendo oración en silencio.

Diego seguía observándola, tratando de revivir ese sentimiento que experimentaba aquellas mañanas en las que se levantaba temprano para empezar a pintar, uno de los presentes, al percatarse de esto, se acerco a Diego. Se trataba de Felipe, uno de los amigos de Frida desde la infancia, se acerco a él y lo invito a sentarse para charlar, Diego acepto amablemente y ambos tomaron asiento.

Felipe le hablo de que la artista había tenido una infancia difícil, era la menospreciada de la familia debido a que no fue deseada, era de una familia con recursos económicos bajos, no vivían al día, le aclaro, pero era una familia que nunca tuvo lujos.

El único lujo que tuvo fue el de hacer pequeños viajes dentro del DF, en los cuales la pequeña Frida disfrutaba de los diversos eventos culturales de la ciudad, pero lo que más le llamo la atención fue el folklore que observo dentro de lugares como Xochimilco, su lugar favorito para visitar, esto, decía Felipe, fue la experiencia que inspiro a Frida para ser artista.


Diego, quedo conmovido por estas palabras, volteo la mirada hacia el ataúd donde ella se encontraba, y tal y como aquellas mañanas en que se levantaba temprano, experimento la misma sensación que añoraba. 

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